COMO GANAR MASA MUSCULAR Y PERDER GRASA A LA VEZ
Lo más importante para ganar masa muscular es consumir más calorías de
las que se queman cada día. El efecto negativo de esto es que también se gana
grasa. Lo ideal es encontrar el punto exacto en el que se gana volumen sin
ganar prácticamente nada de grasa o incluso nada.
Todo el mundo que entrena en un gimnasio conoce las fases de volumen y
definición. Cuánta menos grasa se acumule en la fase de volumen, menos hay que
reducir en la fase de definición. Vamos a ver que pasos hay que seguir para
conseguir esto.
El entrenamiento
Se necesita un entrenamiento pesado para crecer. Hay que forzar al
cuerpo entrenando más duro de lo normal para que no se acostumbre y se
desarrolle. El músculo quema grasa a la vez que crece.
El descanso
Se puede seguir un buen entrenamiento y una buena dieta, pero si no se
descansa lo suficiente, el esfuerzo no servirá de nada. El cuerpo metaboliza
los nutrientes en las horas de sueño en estado de reposo, por eso, cuánto mas
se descansa, más y mejor trabaja. Si no se descansa bien, los nutrientes serán
expulsados o acumulados en forma de grasa.
La nutrición
Hay que elegir correctamente los alimentos porque estos serán decisivos
a la hora de crecer y para la cantidad de grasa que pueda acumular. Hay que
comer de forma que se mantenga un estado anabólico y evitar el catabólico. La
gente piensa que la clave para activar el anabolismo es la ingestión de
proteínas, pero son los carbohidratos, especialmente los consumidos
inmediatamente después de entrenar.
Cuando se entrena, el cuerpo quema las reservas de glucógeno (azúcares
almacenados). Si los niveles de
glucógeno se mantienen muy bajos, el organismo entra en estado catabólico y
degrada el tejido muscular y otras proteínas con el fin de reconstituir los
depósitos de glucógeno. Esto no es bueno porque significa que esas proteínas no
están disponibles para construir nuevos músculos o para permitir recuperar el
actual. Se necesita un medio de transportar tantos hidratos de carbono como sea
posible a los músculos justo después de entrenar para evitar esa situación
negativa.
Esto se consigue incrementando la cantidad de carbohidratos que se
ingieren justo después de entrenar y que esos carbohidratos sean de asimilación
rápida para que entre más rápido al organismo y mantenga el estado anabólico.
Existen 2 clases de hidratos de carbono. Los de alto y bajo índice
glucémico. Se les llama así por la rapidez con la que los absorbe el cuerpo.
Cuanto más alto sea el indice glucémico, más rápido los digiere el cuerpo y los
absorbe el músculo. Un índice glucémico de entre 70 y 160 se considera alto y
entre 55 y 69 se considera medio, mientras que por debajo de 55 se clasifica
como lento.
Hay que utilizar carbohidratos de indice glucémico bajo en todas las
comidas del día menos en la de después del entrenamiento. Eso hace que se
quemen lentamente en el organismo y proporcionan una liberación constante de
carbohidratos para tener energía. De esta manera se evita que los niveles de
azúcar en sangre se eleven demasiado rápido y que la insulina aumente, lo que
produciría acumulación de grasa corporal.
La avena, el arroz integral, las legumbres, las verduras, etc, son
ejemplos de carbohidratos de indice glucémico bajo para consumir durante el
día.
Inmediatamente después del entrenamiento se aconseja consumir
carbohidratos de alto índice glucémico, porque entran en el sistema mucho más
rápido y reponen los depósitos de glucógeno inmediatamente para asegurar que
los músculos disponen del suficiente para recuperarse enseguida. Eso los hará
crecer en lugar de ser degradados para formar glucógeno con sus aminoácidos, o
para ser empleados en otras partes del cuerpo en lugar de en el músculo, dónde
son necesarios para mantener el estado anabólico.
El arroz blanco, la patata o la pasta son ejemplos de carbohidratos de
indice glucémico alto aptos para después de entrenar.
Reducir la grasa corporal
Ahora vamos a ver cómo mantener la ganancia de grasa al mínimo.
El truco está en averiguar cuál es la cifra exacta de calorías que se
consumen para a partir de ahí poder utilizar el sistema de “Montaña Rusa” para
mantener el metabolismo dónde debe estar para ganar peso o perder, según las
necesidades de cada persona. Vamos a hacer el ejemplo con unas necesidades de
3000 calorías.
En los días de descanso que no se entrena con pesas, reducir las
calorías ligeramente por debajo de las necesidades. Se queda en unas 2850 o
2750. Haciendo esto, se sigue obteniendo suficientes nutrientes, pero al no
entrenar no se quema tejido muscular. Con esa ligera reducción se ralentiza el
metabolismo pero se mantiene el tamaño.
En los días de entrenamiento, aumentar las calorías la misma cantidad
que se han reducido el día de descanso. Como en este caso las necesidades eran
de 3000 calorías, se aumenta a unas 3150 o 3250. Esto acelera el metabolismo
porque el organismo dispone de más calorías para quemar. Aunque se cambie la
ingesta de calorías cada día con estos altibajos, la media diaria sigue siendo
de 3000 calorías.
Un dato importante, es que los días de descanso es bueno hacer un poco
de ejercicio cardiovascular a una intensidad moderada, durante unos 30-45
minutos para ayudar a quemar más grasa.
Ganar músculo y perder grasa a la vez es algo muy complicado, pero
siguiendo estos consejos y con esfuerzo se puede conseguir con muy buenos
resultados.
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