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viernes, 19 de diciembre de 2014

MINERALES EN EL DEPORTE

MINERALES EN EL DEPORTE

Los minerales están dentro del grupo de los micronutrientes inorgánicos porque el cuerpo los necesita en cantidades mínimas. Son igual de importantes que las vitaminas, y nuestro organismo no podría llevar a cabo todas las tareas metabólicas diarias. Son una mínima parte del tejido corporal (4%), unos se encargan de formar huesos y dientes, y otros forman parte de tejidos blandos y líquidos.

Los minerales se dividen en 2 grupos: Los llamados macrominerales y los microminerales.
Los macrominerales son aquellos que están en el organismo en cantidades importantes y son esenciales para el buen rendimiento de un deportista.

Este grupo lo forman el calcio (Ca), fósforo (P), magnesio (Mg), sodio (Na), potasio (K) y cloruro (Cl).


Los microminerales, también conocidos como oligoelementos, son aquellos que están en el organismo en pequeñas cantidades, pero no por eso son menos importantes. Se necesita su consumo diario aunque en menor cantidad que los macrominerales.

Este grupo lo forman el cromo (Cr), manganeso (Mn), cobalto (Co), cobre (Cu), hierro (Fe), Cinc (Zn), Selenio (Se), molibdeno (Md) y el yodo (I).


El hierro lo podemos encontrar en la carne magra sobre todo, huevo, cereales integrales, verduras verdes y legumbres.La falta de hierro puede producir anemia. Forma parte de encimas que se implican en el metabolismo energético y también de la hemoglobina.

El zinc es un componente de las enzimas implicadas en la digestión. Juega un papel esencial en el mantenimiento de la síntesis de proteína muscular, así como en las contracturas de los músculos. Está presente en casi todos los alimentos.
El manganeso y el yodo son componentes de las enzimas implicadas en la formación de las grasas.

El cobre forma parte de las enzimas implicadas en el metabolismo de los hidratos de carbono y en los procesos de obtención de energía.


El selenio actúa como antioxidante y trabaja junto a la vitamina E.

Los deportistas, en especial los que siguen una dieta estricta, puede que no estén ingiriendo las cantidades suficientes de calcio y de hierro. Debido a la intensidad de los entrenamientos, estos deportistas están expuestos a un alto riesgo de sufrir osteoporosis, anemia o problemas hormonales. Por esto deben tener mucho cuidado con su alimentación e intentar consumir alimentos que proporcionen minerales. Por ejemplo: el hierro se encuentra sobre todo en la carne, el pescado y los cereales; mientras que las principales fuentes de calcio son la leche y sus derivados.

Es muy importante seguir una dieta equilibrada y variada en la cual podamos encontrar los minerales que influyen en gran medida en la producción de energía y en el desarrollo de los músculos. Estos son algunos de los más importantes:

Sodio: Interviene en la contracción muscular y mantiene la irritabilidad de las células, lo cual permite el movimiento. Además, es un mineral muy importante a tener en cuenta para la correcta hidratación del organismo. Sirve para transportar el oxígeno. Lo podemos encontrar naturalmente en frutas y verduras o incorporarlo mediante bebidas deportivas, agua mineralizada, mariscos, o alimentos en conserva.

Potasio: Es componente de todas las células y se incrementa con el aumento de la masa celular, por ejemplo, en el músculo. Participa en la síntesis de proteínas, ya que se encuentra unido a muchas de éstas y es necesario para la contracción muscular. Impide los calambres. Son buenas fuentes de potasio las carnes, frutas, verduras y cereales integrales.

Calcio: Está ligado a la excitación muscular, lo cual quiere decir que actúa en la transmisión de los impulsos nerviosos y también influye en gran medida en la contracción muscular. Se puede encontrar en grandes cantidades en los lácteos, y en menor medida en frutas, verduras y cereales.

Fósforo: Ayuda a producir energía y forma parte del ATP, la unidad energética más importante en los músculos. Se encuentra en carnes, lácteos, cereal integral, nueces, huevos y legumbres.

Magnesio: Se encuentra en los músculos, líquidos corporales del cuerpo y en los huesos.
Ayuda a la relajación de los músculos y favorece la producción de energía, a la contracción muscular y la síntesis de proteína. Es importante para los deportistas por su papel en la contracción muscular entre otras cosas. Este mineral puede obtenerse de los productos de grano entero (íntegro), vegetales verdes de hojas, entre otras frutas y vegetales.


Hierro: No entra en el grupo de los minerales, ya que se necesita en menor cantidad que el resto de micronutrientes convencionales, aunque es muy importante para el organismo porque permite la correcta oxigenación del mismo. Las mujeres que practican deporte necesitan mayores cantidades de hierro que los hombres para compensar las perdidas mediante la menstruación. El hierro se encuentra en carnes, cereales integrales, legumbres y vegetales verdes.

Cloro: Actúa junto al sodio y su déficit puede provocar cambios de humor, calambres musculares y pérdida de apetito entre otros.

Todos estos minerales son imprescindibles en la alimentación de cualquier deportista. La carencia de alguno de ellos puede ocasionar desajustes en el organismo que influyan negativamente en el desarrollo muscular y en la recuperación después de los entrenamientos.

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